Será tanto el temor a perder lo que han usufructuado desde tantos años atrás, que hasta un expresidente de la república se convirtió en sepulturero de su partido, con tal de hacer hasta lo imposible para no perder el poder. El miedo de esos muy pocos, no es por amor al pueblo ni protección del país. Es porque se les acaba el inmenso y lucrativo negocio que tienen y que se reparten entre los grupos politiqueros y económicos para vivir como reyezuelos y creerse de manera ilusa dueños del pueblo. Leer más














